¿Por qué Bill es el apodo de William?
La pregunta parece el comienzo de un chiste: en William no hay ninguna B. La respuesta es un hábito que el inglés mantiene desde hace unos 700 años y que, una vez que lo ves, aparece escondido en muchos nombres conocidos.
El hábito de la rima
La Inglaterra medieval acortó William a Will de la manera normal, recortando. Y luego hizo algo juguetón: rimó. Will pasó a Bill, y Bill se quedó. Ese pequeño gesto, cambiar la primera letra y conservar la rima, está por todas partes en los nombres ingleses.
El mismo cambio le dio a Robert su Bob (de Rob), a Richard su Dick (de Rick), a Margaret su Peggy (de Meg) y a Mary su Polly (de Molly). De golpe, Bob, Dick, Peggy y Polly tienen sentido juntos.
El que todo el mundo confunde
Jack nació de John, no de Jacob. Lo natural es pensar en Jacob o James, y muchos Jacks de hoy responden a esos nombres. Pero el origen del apodo es el John medieval: a la Inglaterra de entonces le gustaba el sufijo cariñoso -kin, John se convirtió en Jankin, Jankin se desgastó hasta Jackin, y lo que quedó fue Jack.
El más bonito
Daisy es un apodo de Margaret. Margaret viaja por el francés como Marguerite, que además es la palabra francesa para la margarita. Así que el nombre de la flor y Peggy son, en el fondo, el mismo nombre.
El de la realeza
Harry es la versión callejera medieval de Henry. Durante siglos, el inglés de a pie decía Harry donde los registros ponían Henry, y el príncipe actual es la prueba viviente: fue bautizado Henry Charles Albert David.
Un nombre, toda su familia
Junta lo que construyó este hábito y Margaret sola se convierte en Maggie, Meg, Margot, Greta, Peggy, Rita y Daisy. Todos son Margaret. Eso es lo que nametree traza: planta un nombre y conoce a todos sus parientes silenciosos.
La pregunta de una lectora llevó esta historia un nombre más allá: ¿Cómo se convierte Mary en Molly? La respuesta apila un segundo hábito medieval encima de este.
Cada pareja de arriba está enlazada en su página, con fuentes. Y cuando los estudiosos dudan, nosotros también lo decimos.
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